El fin de semana pasado estuvimos en Pontevedra City.
Por fin, las autoridades han decidido, después de tanto tiempo, arreglar las orillas del río Gafos y hacer un paseo bucólico y pastoril. El río no es que sea gran cosa, pero en cualquier otra ciudad hacen virguerías hasta con el arroyo más cutre, así que nos alegramos.
Total, que nos dimos un paseo precioso, respirando aire sin olor a celulosa - lo deben de filtrar los árboles - y al llegar al final...
Aquí lo vemos más de cerca... Que la pintada, al fin y al cabo, acabaría creciendo la hierba y tapándola, pero... Ese tubo...
Esto es el famoso feísmo arquitectónico, y lo demás, gaitas.
