09 marzo 2008

Bye, bye, Timofónica.


Acabo de colgar definitivamente el pinganillo. C'est fini. It's over. Y lo he hecho únicamente porque volver a currar en los dos sitios a la vez no podía ser (por poder, se podía; pero quiero tener vida, y no tener ningún día libre me iba a acabar saturando) y tuve que elegir.

Han sido casi tres años, y dos enteros con los mismos compañeros. Snif. Lo que nos hemos reído juntos, y lo que nos hemos cabreado juntos, sólo lo sabe quien ha trabajado en esto y ha conocido el surrealismo de la atención telefónica de primera mano. Hemos vivido más de un año en la cuerda floja, esperando a que nos echaran de un momento a otro, y al final nos ha dado tiempo a muchos de irnos yendo sin esperar a que nos den la patada.

A pesar de la gentuza para la que trabajamos (y no miro a mis coordinadores precisamente, aunque de todo hay, sino a mucho más arriba, a los jefazos que venderían a su madre por dos duros, y no hablemos de sus trabajadores), era un buen curro. Y me he pegado una vidorra estos tres años que no me volveré a pegar en ningún otro trabajo.

Tenía todo el día libre, y jornada continua nocturna (eso, para quien no lo sepa, es una pasta en pluses). Cobraba poco menos de lo que cobro ahora en mi otro curro. Podía pasar la mitad de mi jornada laboral con los pies sobre la mesa y haciendo crucigramas o leyendo. Hacía algo útil la mitad de los domingos - odio estar en casa sin nada que hacer un domingo, prefiero mil veces librar un día laborable, que al menos puedes aprovecharlo - y los festivos, que luego me devolvían cuando yo quisiera, por lo que podía cogerme un día libre cuando me diera la gana. No me obligaban a cogerme las vacaciones en agosto, así que podía cogerme una semana en temporada baja y hacer un viaje estupendo a mitad de precio y sin aglomeraciones. No tenía problemas para cogerme una baja, si tenía a alguien de mi familia en el hospital me daban días libres - yo nunca me he visto en el caso, pero compañeros míos sí - y por mudanza te dan dos días libres remunerados. Que sí, que en teoría esto te lo dan en todos los trabajos, pero en el que estoy ahora, lo que no haga los días que falte no lo hace nadie y el curro se me acumula, por no hablar de tener que pedirlo por favor, que lo necesitas mucho, en vez de cubrir un papel para avisar que no vienes y punto, como hacía en el que ahora ya es mi ex-curro.

Y ya no hablemos de los permisos por maternidad/paternidad. Al ser una empresa enorme en la que nadie es totalmente imprescindible, es un chollo ser madre en este curro. Nadie te pone absolutamente ningún problema para cogerte un permiso, y luego te dan jornada reducida hasta que tu churumbel hace la comunión. En otros curros también tienes esto, pero con denuncia de por medio para obligar a tu jefe a que te lo dé. En mi curro actual, la única que tiene hijos es la mujer del jefe. Y no por casualidad. No digo más...

¿Que por qué lo he dejado? Porque no tenemos garantía de cuánto tiempo vamos a estar aquí hasta que deslocalicen definitivamente todos los servicios de atención telefónica. Por estabilidad, pura y dura. Para todo lo demás, Mastercard, como se suele decir. ¿Que no era un curro intelectual? Vale. En el que tengo ahora, la "intelectualidad" la pago con un estrés del copón y con no saber si voy a salir a mi hora. Pero eso es algo que comparten casi todos los trabajos y no me voy a quejar, que encima me ganaré unos buenos capones. Lo que ocurre es que los trabajos se suelen medir por lo mismo que se mide la formación de una persona; si tienes carrera, se te supone el cerebro y la cultura. Anda que no tengo compartido pupitre con gañanes, y lo que es peor, tener de profesor al gañán más gañán que he visto en mi vida. Y sin embargo, cuánta gente con el graduado escolar se ha quemado los ojos leyendo o se ha emocionado con el arte de una manera que los "de carrera" jamás se emocionarán. La cultura la tiene quien la busca, y un curro vale lo que vale por el tiempo que te deja para vivir y por las cosas que no te quita. Ahora mismo tengo posibilidades de promoción, y seguramente me hagan fija, pero ya no tengo tiempo para perderme por mi ciudad sin mirar el reloj, apenas me queda tiempo para leer, y los maratones de seis capítulos seguidos de "Urgencias" los tengo que hacer los domingos, me apetezca o no.

Aunque diga todo esto, no me puedo quejar y lo sé. Que peor es estar en un trabajo jodido de verdad, o no tener trabajo, o currar catorce horas diarias en una obra. Pero he sido noctámbula y medio bohemia toda la vida, tenía un trabajo que me permitía llevar la vida que me gustaba, y de repente, me encuentro con hipoteca y trabajo "de mayores" que me hace perder once horas diarias por las que me pagan cuatro perras más que cuando trabajaba seis. Y no me reconozco a mí misma. Rara que es una...

7 aportaciones:

JoJosho dijo...

See Here or Here

andresrguez dijo...

Te acompaño en el sentimiento. Espero que el trabajo de ahora, sea para mejor.

La verdad que si, que el Barbas ese, es un pájaro de cuidad, el que se declara gallego y no tiene ni idea de hablar en gallego.

El otro día, iba en el bus, y el busero llevaba puesto la cope y claro ya estaba fedeguico diciendo que claro, que habían realizado una nueva conspiración con el atentado..y yo, madre del amor hermoso, como está el patio..


Besos

Desesperada dijo...

poues ojalá hayas acertado, además consuélate, si te equivocaste no podrás saberlo nunca, jajajajaja. la estabilidad es importante!!!!!! bicos.

winfried dijo...

Si estoy con Desee, que la estabilidad es muy importante! Al ver la foto me hiciste recordar cuando estaba en Compaq haciendo el mismo trabajo. El headphone se parece a un "Centronix" que utilizabamos.... tantas memorias.

Bicos

Juzam dijo...

Lo único que echo de menos de mi trabajo como teleoperata es que salía y me olvidaba hasta el día siguiente, y los compañeros, que eso de estar e las trincheras une mucho. Pero nada más. Nosotros éramos cuatro gatos y nos asediaban diariamente decenas de llamadas, a cada cual más estrambótica. Y luego nos presionaban por otro lado los de arriba, desde formación y calidad hasta los superjefazos de Orange con sus ocurrencias, pasando por coordinadores y todo.
En mi trabajo nuevo estoy 10 horas diarias, pero no volvería a coger el teléfono en Orange ni aunque me pagasen el doble. Ni el triple, que leches.

Anónimo dijo...

No se quien será jojosho pero los enlaces coducen a una especie de antivirus que indica que mi equipo está infectado con un troyano y que debo descargar un tal XP antivirus.

Incluso muestra una imagen como que están escaneando mi equipo.

Y me acojonaría si no fuera...

¡que uso Linux!

Aparte de esto yo tambien he sido teleoperador pero de soporte de una marca de ordenadores. Las cafradas de los clientes eran de las que hacían época. Esto se acabó hace unos meses y ni loco me vuelvo a meter en semejante mierd@.

Suerte con tu nuevo curro y como bien dices, siempre hay algo peor.

Triste pero cierto.

MARISA dijo...

Mar, la verdad que el problema del telemárketing es que la campaña un día se la llevarán y nos quedaremos en la calle... me da pánico pensarlo, eso es lo que me anima a preparar las opos. Yo tuve buena (o mala suerte) de sólo coger el teléfono dos meses, era una capaña nueva, necesitaban estructura y tiraron de los primeros que llegamos, pero nadi nadie puede etender lo q es este trabajo sin haber estado en él... somos como una familia, nos reimos y nos quejamos juntos y no sé cuánto tiempo me quedará allí, pero el que me quede, esté en el puesto que esté, no renuncio a tomar café en el office con mis compis los teleoperadorees y cagarme en los jefes como una más. suerte en el proximo curro