27 septiembre 2008

Señora disconforme con Imagenio

Anécdota que me cuenta Rubén, que sigue en las trincheras que yo dejé hace seis meses:
Dos señoras le llaman de Las Palmas:
Señora 1: "NO ESTOY NADA DISCONFORME CON IMAGENIO" (ni estaba nada conforme ni disconforme)
Hecha esta aclaración, Rubén entra en harina y le pregunta qué Windows usa; lo consulta con la Señora 2 y llegan a la conclusión de que tienen el HP. Le pregunta por el nombre de la red, y le dicen que el nombre es "inalámbrica"; después, que "xp", y después, que no tienen ninguna. Cuando Rubén está al borde de un ataque de clienticidio, se lo piensan mejor y le dicen que ya llamará el hijo cuando llegue...

Y esto no tiene nada que ver, pero tuvimos la freidora estropeada unos días. ProtoDogKiller la iba a llevar a arreglar, pero ha descubierto que tiene un botón de reset... y ¿adivináis qué? Pulsó el reset y ya funciona. A ver si al final van a tener razón los que llevan la tostadora a arreglar a las tiendas de informática...

21 septiembre 2008

Ayer me fui de bodorrio.

Naturalmente, el día anterior a una boda es el que eligen tus hormonas para regalarte un par de granos bien colocados, en sitios estratégicos, la gata para hacer escalada extrema sobre tus hombros y espalda - sobre todo cuando al día siguiente tienes que ponerte un vestido sin tirantes - y el clima, para llover en cuanto sales de la peluquería (esto fue lo único que no se cumplió, por suerte).

Lo único que no tengo son moratones en las piernas, ese clásico veraniego. Soy una de esas personas "de mala calidad" a las que les salen moratones por un golpe de nada; unos moratones gloriosos, inmensos, con su gama de violetas, rojos y verdes, que tardan días enteros en desaparecer, y para completar el combo, soy hipermétrope y torpe. Calamitosamente torpe. Me como todos los muebles que me encuentro a mi paso, los bolardos de las aceras, las vigas de los desvanes - afición que comparto con mi padre, por lo que mi madre ha optado por forrar de plástico de burbujas las vigas de nuestro desván -... Con lo que los moratones están a la orden del día.

También tengo una pasmosa habilidad para quedarme enganchada en las manillas de las puertas, sobre todo con blusas delicadas que no resisten el tirón. Por suerte, no comparto la altura de mi padre, que se come también las lámparas y los dinteles de algunas puertas: no es un gigante, pero 1'87 dan para mucho si vas a velocidad de crucero a todas partes. El hecho de que no tenga moratones en las piernas este verano, hecho inédito en mi vida, se debe únicamente a que nuestro piso tiene un amplio recibidor en vez de pasillo, y que todavía no tiene ningún mueble. Y cuando lo ponga, tendrá los cantos redondeados, eso seguro.

Todo esto venía a que, por primera vez en mi vida, he podido ir con unas piernas impecables a una boda. Eso sí, conseguí llegar al final de la noche con ellas intactas gracias a que me llevé unos zapatos de recambio, porque con los taconazos que llevaba, como me diera por tomar una copa de más, corría peligro.

Éste es el mundo visto desde unos zapatos normales:

Y éste es el mundo desde unos "andamios": La boda, por cierto, estupenda. De las que me gustan: Ceremonia de diez minutos. Oficiada en gallego por una alcaldesa. En un entorno idílico y pastoril, en un pazo inmenso. El reportaje gráfico, en el Flickr.

19 junio 2008

Hay diferencia entre los derechos y la codicia... y no es una fina línea.

Me he enterado por Tendero Digital de esto. Que se une a esto, que ya supongo que sabréis todos.


Y digo yo, cuando toda la vida hubo bibliotecas, y cuando toda la vida se grabaron cintas de los discos de los colegas, cuando ibas a casa de tus amigos a ver la tele en color o a jugar con algún juguete que tus padres no se podían permitir comprar pero que tu amigo compartía gustosamente contigo, ¿dónde estaba esta gente? Y ¿por qué se creen que la cultura tiene que ser de pago a narices, caiga quien caiga? ¿Cuánta gente se habría quedado sin hacer una carrera o sin opositar si no fuera por las benditas fotocopias (si yo hubiera comprado todos los libros que se suponía que debía para mi carrera, la sangría que hubiera sido para mis padres...)? ¿Por qué será que tantos de nosotros no pagamos treinta eurazos por un disco, pero pagamos gustosamente el de Radiohead, por ejemplo, que lo puso en descarga en la red a cambio de la voluntad (y ganaron unos diez euros por descarga, que espero hayan sido íntegros para ellos, sin que la discográfica se llevase un puñetero duro)?


Que yo pago por ir al teatro, o a ver una ópera, o un concierto, e incluso ahora compro más libros en vez de cogerlos todos en la biblioteca, pero por el gusto de no tener que esperar a que otro termine el libro que quiero leer. Pero que me digan que mi peluquera tiene que pagar un impuesto revolucionario por poner la radio en su local, o que por poner música en las bodas también tienes que pagar como si estuvieras cometiendo un crimen... que se suponga que si tienes un pc, o una impresora, o si compras CDs, es para piratear... Y si tienes un MP3, para escuchar cómodamente la música en vez de andar cargado con un reproductor de CDs y los CDs (originales o no)... también pagas.


Yo he publicado un libro. Yo me pagué la edición, lo regalé a mis amigos y familiares y sólo he aceptado que me lo pagaran aquéllos que insistieron en hacerlo. Pero, qué curioso, nunca he recibido nada de ninguna sociedad de autores de ningún tipo. Del mismo modo que, si me da por grabar un disco - poco probable, ya que cuando canto, viene el perro corriendo a ver dónde me hice pupa -no recibiría un céntimo de la $GAE a menos que fuera uno de sus miembros, pero todo el mundo les pagaría a ellos por piratear mi disco. Así que cuando lloran que es por los derechos de autor... como que no me dan penita. Ninguna.


¿Alguien les va a parar los pies a esta gente?

08 junio 2008

Sé que lo echábais de menos

Últimamente sólo puedo recopilar anécdotas cuando veo a mis ex-compis o cuando me mandan alguna por mail, así que aquí van unas cuantas:
Leyenda urbana que le cuenta un cliente a Alejandro: “Me han dicho que en Telefónica te venden cds defectuosos que te rompen el ordenador” (qué curioso, a mí me han dicho que también venden una televisión digital que funciona días alternos... ah, no, eso no es una leyenda urbana, existe y se llama Imagenio)

Clienta que llama a Rubén toda indignada: "¡A mi hijo, cuando entra en el Messenger, le sale una chica desnuda!"
Rubén: "¿Y, sorpréndame, qué tiene eso que ver con nosotros...?"
Clienta: "... y además, en su fotolog ¡le aparece un payaso en lugar de su foto!"
Rubén: "..."

Clienta: "La mierda ésta del Canguronet me filtra todo, y me está causando un perjuicio muy grave en mi trabajo, que lo sepan"
Alejandro (pensando): "Claaaro, no puedes entrar para ver al George Clooney en porretas y así no hay quien trabaje..."
Clienta:"...porque trabajo en la sección de sado-maso de "Hustler" y, claro, como comprenderá, así no hay quien haga nada..."
Alejandro: "!!!!!"

03 junio 2008

Moda capilar para este verano.


El look "pollo de supermercado" o "moreno de obrero".


28 mayo 2008

¡Quiyos! ¡He vuerto de Zeviya!

Estoy batiendo mi propio récord. Casi quince días sin actualizar.

La razón es que la semana pasada estuve organizando la participación de mi empresa en un congreso (suena importante, pero en realidad lo que tuve que hacer fué asegurarme de que las empresas de transportes no mandasen nuestras máquinas a Siberia) y de jueves a domingo, hacer acto de presencia en dicho congreso.

La parte buena es que era en Sevilla. La parte mala es que el trabajo era full-time, en el sentido más estricto del término (conseguí quedar con Mailema prácticamente el último día a última hora, y por los pelos).

Esta es la que mi jefe llama "mi pinta flamenca" (será por los volantes...)

Cómo no, en cuanto llegué a Sevilla empezó a llover (y las casualidades no existen...) pero pude al menos darme un paseíllo. Y he comprobado que... en ocasiones veo carteles... pero esto se está convirtiendo en una costumbre, y este blog ¡no va sólo de carteles, aunque lo parezca!
Éste sigue la misma lógica que el "mulinillo"; si venden carne, será una "carnecería", ¿no?

15 mayo 2008

Más carteles.

El domingo, cuando Peter me sacó a pasear, vi este cartel en la calle:
Tardé unos momentos en darme cuenta de que "encualquiraria" era "en cualquier área", pero como el chico es extranjero y el español no es su lengua materna, es perdonable.


Aunque, por la misma regla de tres, el que redactó este cartel tampoco usa su lengua materna, y, sin embargo, al verlo, me sangran los ojos:

Lo mejor es el comentario del toldo de abajo:

10 mayo 2008

Si no sabes escribir, ¿¿pa' qué lo haces??

¿Os acordáis de aquella ferretería donde el dueño ponía carteles surrealistas en el escaparate? Pues hemos vuelto a pasar por allí:


Como decía Jesulín: en dos palabras, "Im-presionante".
Claro, si muele, debe ser un "mulinillo". Supongo que cuando a este señor le duele algo, también le dirá al médico: "Tengo un DULOR"...
Sin comentarios...
Es bueno saberlo, porque si meto estas potas en una alacena con otras, no quiero que se peguen. No tolero la violencia en mi cocina.


Y ésta es la mejor:

Se ve mal, pero en el escaparate es un cartel enorme y glorioso: "La olla de ARGUILLANO".

29 abril 2008

Demasiado bonito para ser verdad...

El fin de semana pasado estuvimos en Pontevedra City.

Por fin, las autoridades han decidido, después de tanto tiempo, arreglar las orillas del río Gafos y hacer un paseo bucólico y pastoril. El río no es que sea gran cosa, pero en cualquier otra ciudad hacen virguerías hasta con el arroyo más cutre, así que nos alegramos.



Total, que nos dimos un paseo precioso, respirando aire sin olor a celulosa - lo deben de filtrar los árboles - y al llegar al final...
TENÍA QUE PASAR. ERA DEMASIADO BONITO...
Aquí lo vemos más de cerca... Que la pintada, al fin y al cabo, acabaría creciendo la hierba y tapándola, pero... Ese tubo...

Esto es el famoso feísmo arquitectónico, y lo demás, gaitas.

23 abril 2008

Ayy que no puedo con el alma

Llevo la tira de tiempo sin actualizar. Sin actualizar, sin hacer una triste visita a los amigos de toda la vida, ni a los de mi ex-curro, que están a quince minutos de mi casa, sin ir a ver a la familia... La razón es que arrastro un agotamiento inenarrable.
Por las mañanas, hablando con mi compañera de al lado, le digo:
- Estoy mazada...
Y me dice:
- ¡Ay, pobrecita! No estabas acostumbrada a trabajar tanto...
- ¡Y una shit! Yo curré en un hotel donde libraba dos días por cada siete de trabajo, unas diez horas al día, diecinueve habitaciones al día (que son treinta y ocho camas, ahí es ná), y cuando salía me tomaba un café con ProtoDogKiller, iba tres horas a un curso y antes de irme a la cama sacaba al perro media hora... y no estaba ni la mitad de cansada que ahora.

Las razones son variadas y justificadas, pero como cometí el error de entregarle mi tarjeta de visita a una compañera en la que aparece flamante la dirección de este blog, me quedaré con las ganas de "largar", no vaya a ser que alguien descubra por qué le pitan los oídos puntualmente a partir de las seis y media de la tarde (y no es precisamente la compañera a la que le di mi tarjeta)...